Cómo trabajar desde casa sin perder la razón

Basado en la historia de Brian Barret en Wired}Gear}03.03.2020

Un espacio para trabajar en casaEl trabajo desde el hogar requiere un delicado balance entre aspectos convenientes y no tan convenientes. Entre aislamiento y distracciones, entre horarios flexibles y vida doméstica, entre vicios y virtudes. La espada de Damocles de perder productividad puede parecer menos crítica en estos tiempos del coronavirus, pero adaptarse al trabajo en casa puede bordar con el peligro del desequilibrio mental para los casos más extremos. Aquí algunos consejos para hacer que funcione de la mejor manera.

 

1.- Vestirse
La promesa de que se puede trabajar en pijama, o peor aun, trabajar sin salir de la cama, es una trampa. La rutina con la que uno se prepara para ir a la oficina, incluyendo el vestirse, es muy importante para enfocar al cerebro en el cambio de actividades. LA ropa y el ambiente para descansar y dormir ponen o mantienen a la mente con la idea que lo que hay que hacer es desconectarse y dormir. Algo tan simple como quitarse la pijama y vestirse para trabajar es un paso esencial.

2.- Exclusividad del espacio de trabajo
El espacio no tiene que ser un espacio cerrado o una oficina en casa, pero es un lugar que claramente pone una frontera entre donde se trabaja y donde es el resto de la casa. Es tentador acomodarse en un sofá cómodo o en la cama, pero de nuevo es mejor tener la postura adecuada, el lugar con las características ergonómicas. La desconexión de los asuntos domésticos nunca será total – el dicho dice que cuando trabajas en casa siempre estas en casa, y al mismo tiempo siempre estas en el trabajo – pero el asunto es tener límites, marcar una rutina, hacer claro el tiempo enfocado al trabajo y el cuando se sale del trabajo.

3.- Salir
Es quizás uno de los aspectos clave para mantener el equilibrio, incluir en la rutina algunas horas en el exterior, ya sea para mantener interacciones sociales, o simplemente para tener un cambio de escenario. En el aislamiento social necesario por el covid-19, trasladar el trabajo a una cafetería o similar no será posible, pero al menos estirar las piernas con un par de caminatas es necesario, sobre todo porque el permanecer sentado es terrible para la salud. Una nota relacionada: tener mascota ayuda, ya que sacar al perro a pasear, o darle mantenimiento a una pecera son buenas formas de “salir” con una rutina y tiempo establecidos.

4.- Iluminación, ventilación, ergonomía.
Trabajar desde casa requiere también pensar en como organizar el espacio para diferentes necesidades, como la iluminación adecuada para las videoconferencias con los compañeros, no tener problemas por falta de ventilación, la altura correcta de monitores, areas para el mouse y el teclado, etc. Hay buenas guías en internet sobre cada uno de estos aspectos, y en general es un campo que se llama ergonomía del espacio laboral. en otro mensaje hablaremos sobre las ventajas y la ergonomía de los escritorios, orientado a un diseño de escritorio para trabajar parado. Una de las ventajas de trabajar en casa es que no se requiere convencer a 10 jefes intermedios y de otros departamentos para tener la silla con soporte lumbar correcto o improvisar un sistema de Standing Desk, así que vale la pena invertir un poco de tiempo en organizar el espacio y el mobiliario con miras a minimizar el impacto en la salud.

5.- Flexibilizar la comunicación con compañeros
Otra mala costumbre cuando se trabaja en equipos a distancia es limitar la interacción con los colegas a los temas laborales y a las teleconferencias programadas. Hay que mantener e incluso fomentar con cierto esfuerzo consciente la interacción más trivial, el equivalente a las charlas menores en los pasillos. Nunca será lo mismo que compartir un cafe cara a cara o una cerveza a la hora de la salida, pero es importante para mantener el sentido de pertenencia a un grupo o equipo,

6.- Prohibida la TV
Algún trabajo habrá que requiera tener una TV prendida en las noticias o algún programa, pero en la gran mayoría de los casos esto es una prohibición total. Tuve un compañero de trabajo en alguna oficina que ponía música usando videos de youtube, inevitablemente perdía mucho tiempo viendo videos en vez de trabajar, aunque según él como lo tenía en PiP no lo distraía. Lo mismo pasa en casa, es muy fácil convertir “un capítulo nomás, para hacer break” en un par de horas porque “ya me piqué” o porque el avance en el video juego va espectacular, incluso con los libros y redes sociales. De nuevo se trata sobre límites. ¿es comportamiento adecuado en una oficina? si no lo es, no hacerlo en casa.

7.- Snacks
Inevitablemente, por tenerlo muy a la mano, vas a comer snacks. Incluso los nutriólogos recomiendan comer snacks al momento de sentir hambre, como una buena manera de sobrellevar una dieta. Lo que se requiere es tener disciplina y planear de antemano. Cuando he estado a dieta el nutriólogo me recomendó snacks de bajo contenido calórico pero psicológicamente satisfactorios, cosas crujientes al morder (está comprobado que alivia el stress y la ansiedad). Lo ideal es formar el hábito de organizar el snack, a lo mejor cocinar un poco más de lo necesario para tener siempre algo de sobras de la comida del día anterior, o darse un tiempo antes de empezar a trabajar para medir una porción de nueces, preparar unas zanahorias con limón, etc. una vez más, es sobre poner límites y actuar de manera saludable.

8.- Marcar la entrada y salida.
Una de las cosas que más se extrañan al trabajar en casa es el tiempo que se pasa en el transporte de ida y de regreso del lugar de trabajo. Este tiempo es muy importante para mentalizar que se va a empezar y que se va a terminar de trabajar. Una cierta rutina antes de empezar o algún hábito con horario específico al terminar (asistir a una clase, hacer ejercicio, etc) pueden ser la mejor manera de provocar el estado mental de “en el trabajo / fuera del trabajo”. Esta es probablemente la recomendación más difícil de lograr. Hay estadísticas que demuestran que los que trabajan desde casa tienden a trabajar más horas y en cualquier momento del día o la noche. Y en los casos extremos es un desorden de la personalidad coloquialmente conocido como “workaholism” o trabajoadicción.